Hombre, de J. Ortiz y A. Segura: sobre el fatalismo y la decadencia moral

Ni que decir cabe que el género post-apocalíptico está exprimido hasta la saciedad. De hecho, no hay forma en la que no se haya contado -hordas de zombies, ataques nucleares, pestes, hambrunas...- Pero en Hombre, de José Ortiz y Antonio Segura, merece la pena destacar el enfoque realista que dibujante y guionista han dado al fin de la civilización. 

 
Esta serie de historietas recogidas en varias revistas de ciencia ficción de los 80 como Cimoc o KO Comics  se recopilan hoy en un generoso integral editado por Evolution comics. El hecho de que el trabajo de estos autores pudiera leerse en varias publicaciones permitió conocer la evolución del personaje, no tanto por la historia en sí, sino por el tipo de dibujo que pasó de un blanco y negro descuidado, muy dado en el cómic de los 60-70 y 80, a un cómic a  todo color y en acuarela.


Ni nombres ni apellidos. Hombre. No deja de ser un western que cuenta las aventuras de un antihéroe que, sin pena ni gloria se ve obligado a enfrentarse a un mundo donde un apocalipsis de origen desconocido ha eliminado todo resquicio de moral. Personajes desdentados, greñudos y con un listón de la aversión muy bajo; ratas, miseria y hambrunas y un patio de recreo totalmente hostil. 



Sin embargo, los autores no parecían haber querido destacar un mundo post-apocalíptico sin más, pues gran parte de esas historias inconexas no están exentas de reflexiones sobre el significado de la vida y la condición humana. El mundo que conocíamos deja de funcionar y solo unos pocos se ven obligados a vagar por un sinfín de paisajes desolados intentando no olvidar aquello que un día les hizo ser humanos, pero al mismo tiempo tratando de rebuscar desde lo más hondo de su integridad, su lado más horrible.





  

Comentarios

Entradas populares de este blog

Robert Johnson: lo del cruce de caminos ocurrió en un hotel

Los Estados divididos de Hysteria (Howard Chaykin). Un juego de transgresión evidente

No hay apocalipsis, de M. Shellenberger. Una visión crítica del ecologismo