Ayermañana. Como vivir la utopía gracias a la ciencia ficción
La manía del ser humano por construir utopías no deja de ser fascinante. Aunque la mayor parte de los casos la realidad se acaba imponiendo, y aquello que "en tu cabeza sonaba bien" se acaba convirtiendo en algo totalmente distinto a lo que creías -y en ocasiones mucho peor-, lo maravilloso de los mundos ideales es que por un instante, tu lado derecho del cerebro te transporta a ese infantilismo de blancos y negros, de perfección a imperfección o de buenos y malos que, lamentablemente, con el paso del tiempo se va difuminando. Utopías las hay por doquier. Tomás Moro ya planteaba en su ensayo un modelo de Estado ideal. Ni que decir cabe de Platón y su República, o incluso Santo Tomás de Aquino cuando hablaba de la Teoría de las Dos Espadas . Es decir, no hay nada nuevo en esto. Pero lo que más llama la atención en los modelos que Ray Bradbury expone en Ayermañana: Respuestas evidentes a futuros imposibles , es que a pesar de habernos convertido en sociedades más pragmát...